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28 días acampados en Sol

Lucha, reflexión, protesta, opinión, tensión, aplausos, alegrías, silencios… son sentimientos que siguen  en el ambiente de la plaza de la Puerta del Sol. Han sido cuatro semanas de acampada en los que se ha creado un sentimiento: el del movimiento 15M, la fecha en la que el pueblo tomó la plaza para luchar por sus derechos.

La manifestación convocada el 15 de mayo por Democracia Real Ya fue el detonante de uno de los mayores movimientos sociales y reivindicativos de la democracia española. Tras la marcha, algunos de los manifestantes decidieron acampar en la plaza de la Puerta del Sol como protesta a la situación de crisis que vive el país.

Decenas de personas anónimas, sin trabajo, asfixiadas por la crisis, tomaron la plaza como última medida desesperada ante una situación insostenible. La respuesta no se hizo esperar y en un par de días eran miles las personas que ocupaban la plaza. Hombres y mujeres de todo tipo de edades, razas, ideologías, culturas, religiones,… y una cosa en común: luchar por una vida mejor.

El pueblo protestaba en Sol, mientras que Internet era su altavoz mundial mediante el twitter @acampadasol y la web tomalaplaza.net. Bajo lemas como #spanishrevolution,#sinbanderas, #sinpartidos, #nonosrepresentan o #nonosvamos, el movimiento 15M se extendió por toda España y algunas ciudades europeas en solo una semana.

Tras la primera semana, la de mayor auge del movimiento, los acampados de Sol ya estaban organizados en comisiones como política, comunicación, infraestructura, medio ambiente, etc. Cada día se reunían para debatir y sus propuestas eran representadas en la Asamblea General de Sol. Su funcionamiento tenía como bandera que la opinión de todo el mundo contaba. Ese modelo era imitado en toda España y también se trasladó al resto de distritos de la capital, donde el 28 de mayo tuvieron lugar las primeras asambleas en los barrios.

En la Asamblea General del domingo decidieron continuar, de manera indefinida, una semana más en Sol. Tras 15 días acampados, se iniciaba una semana en la que debían llegar a acuerdos sobre qué pedir al gobierno. Fue entonces cuando llegaron los primeros conflictos. La mayoría hablaba de exigir cuatro puntos básicos, mientras que otros querían una reforma total del sistema. Pasaron los días y la acampada no llegaba a ningún acuerdo. Algunos acampados denunciaban que grupos antisistema se habían hecho con el mando de algunas comisiones para impedir que se llegasen a acuerdos y así no abandonar nunca Sol.

Sobre un clima político en el que empezaba a haber mucha tensión, también surgieron vagabundos que se alojaban allí para comer y dormir, lo que complicaba aún más la convivencia. Por si no era suficiente, la comisión feminista, que ya había generado algunas ampollas por su discurso extremista, denunció, en la Asamblea General del jueves 2 de junio, haber sufrido agresiones sexuales. A todos estos conflictos había que sumar las quejas de algunos comerciantes. Sin llegar a ningún acuerdo, el domingo 5 deciden reducir poco a poco la estructura de la acampada hasta su desalojo definitivo y dejar un puesto de información permanente en la plaza.

Durante la última semana limpian y recogen la acampada. Saben que su trabajo ya ha acabado allí. Para mantener Sol como punto de encuentro dejan un barracón como puesto de información permanente. El domingo, unidos abandonan la plaza con una manifestación improvisada por las calles de Madrid. Unos pocos, a título personal y sin el consentimiento del movimiento 15M, continuarán acampados en la plaza.

Han pasado 28 noches, el grupo se marcha cansado, y algo debilitado por las tensiones de los últimos días. Sol se desaloja pero el movimiento no se para. Ahora sigue en los barrios con asambleas y reuniones semanales. Sigue en Internet sobre todo en las redes sociales. También en los debates políticos de televisión. Pero sobre todo en la conciencia de la gente que un día se levantó y salió a la calle luchar por sus derechos. Eternamente lo recordará Sol, los que lo vivieron y los que leerán su placa en la que reza: “DORMÍAMOS, DESPERTAMOS”.

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